jueves, 12 de noviembre de 2009

EL RACISMO ME HIZO PERDER LOS ESTRIBOS

Por segunda vez desde que vivo en Vitoria, hace unas semanas dejaron en casa “un cuestionario” (una vil encuesta, vamos) sobre datos médicos, para que lo contestáramos y luego venían a recogerlo. Y por segunda vez, el cuestionario fue a parar al contenedor de papeles. Ni a mi marido ni a mí nos da la gana de regalar nuestros datos médicos a una empresa privada “X”.

Hoy me tocó a la puerta una “jóvena”: “Vengo por el cuestionario”. “Lo tiré”, le contesté. Con cara de pocos amigos, me contesta: “Pero si no eres la dueña del piso. Este piso es de alquiler!”. “No tengo por qué date explicaciones”, le dije, “pero primero infórmate y luego reclamas. Este piso no es de alquiler”. Y entonces me suelta: “Eres extranjera y este piso no es tuyo. No tienes por qué tirar el cuestionario, porque este piso es de otro señor”. Y ya furiosa, caí: “Sí, es de mi marido”. Y de ahí una discusión que siguió en la escalera, porque ella emprendió la graciosa huída aunque seguía con su retahíla de cosas racistas, mientras yo le decía (o más bien le gritaba) que la iba a denunciar para que perdiera el trabajo, palabrotas incluidas y que era una racista de m...

Hace mucho que no me enojaba tanto. Me quedé temblando… Y nunca había perdido los estribos al extremo de proferir palabrotas. Parece que todos tenemos un punto débil para perder los estribos y, por lo visto, el racismo y la discriminación gratuitos son el mío.

Ojalá que si me vuelven a traer el cuestionario de las pelotas me acuerde yo de todo esto, para decirle en su cara a quién lo traiga que no lo acepto porque en esa empresa, además de no conocerla yo de nada, contratan a gente grosera y racista.

Hoy no hay besitos. >_<

5 Kalimotxos:

Mexiñol dijo...

Desafortunadamente gilipollas hay en todos lados, y aunque te parezca mentira en México yo una vez fuí víctima de racismo, aunque es un caso aparte, fué en la secretaría de gobernación al tramitar mi permiso, aunque esos gilipichis son racistas con to quisqui así que ni me molesté en cabrearme.

Anónimo dijo...

Sí, desgraciadamente el racismo es una cuestión de "educación y de formación", más que de alguna idiosincracia en particular. Y por lo general es la gente ignorante, envidiosa y "poquita" (consciente de su poco "ser", pues) la que es más racista... Nomás porque en México no hay negros, porque vaya que los mexicanos suelen ser verdaderamente racistas, eh? ...donde quiera se cuecen habas, Dadita... no te vaya a hacer daño el coraje. Muchos besitos pa'l berrinche...

Anónimo dijo...

Es difícil... pero si uno es capaz de no perder los estribos lo mejor es preguntar elegantemente para qué empresa trabaja la jóvena (o joven, en su caso), luego decirle con edudcación o sin ella que no tienes por qué responder el puto cuestionario, y menos con datos médicos y para una empresa privada que recaba datos rozando la ilegalidad (habría que leer con lupa la reseña a la LOPD). Después de que se vaya, llama uno a la empresa para la que trabaja la jóvena, cuenta la cosa... y con suerte le dicen que cierre la puerta por fuera y vaya a buscar trabajo.
Pero claro, hace falta poder no perder los papeles.

Fdo: "Susano", el dueño del piso.

Elena Arriola dijo...

Ay prima,
Pus parece que los que le quitan a uno la calma cuasi-budista son siempre empleados de algo. Yo fui a sacar mi pasaporte ayer y no quiero contarte cómo andaba perdiendo los estribos. Nomás te digo que no me aceptaban el acta de nacimiento porque tenía subrayado el nombre y el lugar de nacimiento. Y me alegaban que eso era una tachadura. Yo le expliqué una y otra vez a la señorita la diferencia entre un subrayado y un tachado, cosa que no entendió y juró que sus jefes no aceptarían ese acta. Le sugerí llamar por teléfono a sus jefes y dijo: imposible. Entonces yo misma fui a la otra oficina (a 1 hora de distancia), donde su jefe me acompañó en mi asombro ante la negativa de su empleada de recibirme el mentado papel. Así que volví a donde la empleada (otra hora más tarde)y le dije: ya me dijeron que sí me la tienes que aceptar. Y ahí sí, sin pedirme siquiera prueba de que había hablado con su jefe, procedió a hacerme el trámite...al final no pude completarlo porque gasté en taxis un dinero extra que me cobraban en esa oficina por (no) hacerme el favor...Anyway...a veces ni toda la meditación del mundo puede evitar que quieras recordar a la progenitora de un empleado autómata (¡autómatas pendejos!, como los calificó un día mi mamá).
Besitos

Zuriñe dijo...

hola ivenna..........ya sabes que de este tipo de temas....me siento identificada.........

quien es nadie........para tratarte asi?... no creo que le gustaria a ella......que la traten asi.........

yo creo que la pluralidad de gente es lo que nos hace libres......y cuanta mas gente de distintos paises estemos.....mejor viviremos... al fin y al cabo......que mas de donde seas.........sino de como seas.......

yo tuve un amigo jonny chileno.......hace muchos años.....y era un ser encantador...que nos hacia reir muchisimo......y nos demostraba que ser diferente es igual de bueno.....nos contaba cosas de su pais.......y nos ponia los pelos de punta...

pero el nos sonreia........aki esto no pasa.....asi que tranquilos.......

luego se volvio a su pais.........pues el pobre no encontraba trabajo en condiciones y siempre estaba aki griposo........no se acostumbraba a vivir a nivel del mar......y no le volvi a ver........

me dio pena........un hombre con estudios que no pudo hacerse un hueco en aquellos años en los que los extranjeros.......no podian encontrar ni siquiera una mierda de trabajo...solo por el hecho de ser de otro pais.......no lo entiendo ni lo entendere jamas........

asi que, a seguir luchando para cambiar la lacra de gente extremista..........por verte diferente.........un abrazo...........aio

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