jueves, 16 de octubre de 2008

LAS CUBANAS

Por preservar una identidad que me no parece necesario revelar, al tratarse de personas ajenas a mí, utilizaré pseudónimos para relatar esta historia. Digamos que la chica joven, menudita, se llama Sandra, y la otra cubana, cuya edad me es más difícil determinar porque es una mujer muy grande, se llama Lorena.

Lorena lleva poco tiempo en España. Se vino gracias a un contrato de trabajo que le hizo su hermana, quien tiene un bar en Llodio, y dejó a su niño de 4 años en Cuba. Lorena dice que casi nadie sabe dónde está Llodio. Que incluso conoció turistas españoles en Cuba y al decirles que venía a vivir a Llodio dijeron no saber en dónde está. Yo misma, sabía que está aquí cerca, pero no en dónde. Anoche Juanjo me aclaró que está más cerca de Bilbao que de Vitoria y que si vas a Bilbao por la autopista a Llodio ni lo ves.

Lorena tuvo una difícil adaptación sobre todo al principio. Dice que no hacía más que trabajar. Salían de casa a las 6 de la mañana para ir al bar a preparar los pintxos, porque lo abren a las 7:15. Cerraban un rato al mediodía y a las 6 de la tarde lo vuelven a abrir, hasta las 11 de la noche. Y así, día tras día. Y que ha sido muy duro por el cambio tan enorme comparado con la vida que llevaba en Cuba. Lorena allá era enfermera. Trabajaba en un hospital de 8 a 2 y tenía toda la tarde libre. Y, en general, sus días de trabajo eran de lo más tranquilos. Así que eso marcó un agobio importante al verse sometida a tan dura jornada diaria de trabajo.

Sandra coincidió con Lorena en eso. También relató que en Cuba llevaba una vida laboral más bien relajada. Sandrá también vino con un contrato de trabajo, pero para trabajar de "interna" en una casa. Tenía un novio que al final resultó ser un súper celoso enfermizo. La convenció de que usara la dirección que él tenía de correo electrónico para comunicarse con su familia en Cuba y, como es natural, él revisaba todos los mensajes que entraban y salían. Luego, empezó a echarle la bronca por un supuesto señor con el que ella tenía contacto en Cuba. Total, que un día la echó del piso y le dijo que sólo se podía llevar lo que había traído de cuba: una pequeña maletita y su bolso...

Al final, Sandra ha salido adelante. Tiene varios trabajos limpiando pisos y vive en un piso con otras dos mujeres: una francesa y una nigeriana. La nigeriana trabaja en un "club". Sí, es prostituta. Así que la ve muy poco, porque trabaja de noche y duerme casi todo el día. Dice que le debe 45 mil euros a su "chulo", a cuenta de haberla traído de Nigeria. A Sandra esa le parece una cantidad exagerada. Dice que tal vez la nigeriana se confunde al decirla en español, porque no lo habla muy bien.

Lorena está planeando su próximo viaje a Cuba. Aparentemente, tienen un tiempo límite para regresar antes de perder la nacionalidad cubana. Eso a mí me parece muy fuerte. No me hago a la idea de perder mi nacionalidad mexicana. Es como si mi país renegara de mí. ¿Y yo qué demonios le he hecho? ¿Abandonarlo a su suerte? Bueno, tampoco es que él últimamente se haya ocupado mucho de mí... Me parece que algunos países tienen un problema muy gordo de reciprocidad con su gente, y luego eso se convierte en un bucle interminable de círculos viciosos. Si yo pudiera, por supuesto que haría cosas por México. De hecho, si me hubiera visto obligada a volver eso es lo que hubiera hecho: luchar por mi país.

De lejos es un poco más difícil. Pero en parte por eso tengo este blog. Con suerte algún mexicano lo lea y agarre alguna buena idea para hacer mejor el día de alguna persona cercana, en lugar de poner todos sus empeños en actuar conforme su envidia, que lo impulsa a hacerle la vida de cuadritos a su compañero de trabajo porque lleva mejor vida que él, o porque gana más dinero haciendo menos cosas. O porque tiene una mujer buenorra y él no...

En fin. La situación de Cuba es muy distinta. Y las cubanas fueron muy agradables y cálidas, aunque no se hayan interesado en mí. Ojalá y les vaya bien en sus proyectos. Aunque en Cuba tenían una vida relativamente relajada, aquí han aprendido a trabajar y a luchar. Y a convivir con el frío.

Y me han regalado a mí una ventana indiscreta para asomarme un poco en el día a día de dos seres humanos anónimos, de esos que nadie conoce, de los que nadie habla y que a nadie interesan, excepto cuando cometen algún delito o cuando pasan a engrosar las estadísticas de la llamada "violencia de género".

Un día de trámites puede ser un gran día. La burocracia, sus filas y sus eternas esperas no siempre son tan malas. A veces te regalan un montón de pensamientos qué compartir con quienes quieran leerte. =)

Un besito para los que tienen que hacer trámites con largas filas. Dos a los que tienen todos sus papeles en regla. Y 3 a quienes no pueden pasar la Navidad con sus seres queridos. A mí, mi madre ya me regaló un día de trámites y su compañía en las próximas fiestas. Estoy más que cubierta. Gracias, mamá!!!

miércoles, 15 de octubre de 2008

EXTRANJERA ENTRE LOS EXTRANJEROS

Las leyes de reciprocidad entre países por lo visto han sido actualizadas y ahora los mexicanos ya no podemos cruzar el charco sin las agresiones que sufren el resto de los latinoamericanos. Ahora, para venir a España, nos obligan a presentar, entre otras cosas como comprobantes de los medios de vida y solvencia económica, las reservas de hotel o, en su defecto, la invitación de quien nos va a proporcionar alojamiento.

Y la invitación de las pelotas no es un papel cualquiera, no. Para hacerla es necesario presentar copia del pasaporte, del padrón familiar, de las escrituras de la vivienda o del contrato de renta, y comprobar los medios de vida. Y, además, copia del pasaporte del "invitado". Poco les falta para pedir un análisis coprológico y un cultivo de orina...

El caso es que hoy estuve tempranito en la delegación de la Policía. Había ahí ya como una veintena de extranjeros, la mayoría árabes o negros. Al llegar yo, la fila no estaba como muy definida, así que pregunté por el último. Y el último era una chica joven, cubana. Después de mí llegó otra mujer, también cubana. Hicimos buenas migas las 3. Pero ellas más. La segunda mujer se olió que la chica era cubana y por eso le sacó conversación. Y lo dijo así. Y la plática entre ellas fluía animadamente. Algún comentario hice yo, y se rieron. Pero a mí ni me preguntaron mi nombre ni me pidieron mi teléfono. Y el enterarse de que no trabajo yo creo que fue ya el acabose del empesose.

Al principio ellas empezaron a hacer recuento de los cubanos que cada una conoce que están aquí. Y a mí, cuando algún local me conoce, en seguida me quiere presentar al resto de mexicanos que conoce y que viven aquí. A lo mejor es que soy rara, pero si ya era yo incompatible con los mexicanos en mi propia tierra, ¿qué me hace pensar que aquí me voy a llevar mejor con ellos? NADA. Es por eso que no suelo andar buscando mexicanos, ni intentar contactar con ellos...

Al final, me aceptan mejor los locales que los propios extranjeros, sean del país que sean. Lo más curioso de todo es que volví a casa con una sensación de agobio y de tristeza muy honda. Creo que envolverme del ambiente de precariedad que reina en la condición extranjera no me hace ningún bien. Esa lucha constante por la supervivencia, por enviar dinero a los tuyos, por sobreponerse cada día al sacrificio de no ver a los tuyos y de no ver el sol y de pasar frío... Volví a casa con el chaleco colgado de "no soy de aquí. Soy inferior y tengo que luchar". Con aquel chaleco que en algún momento de mi largo estatus de "sin papeles" me colgaba del alma y de la conciencia, a la vez que me hacía traidora e incompatible con quienes compartían mi condición, porque mis orígenes en un país extranjero no son los mismos, ni mis motivos, ni mis ilusiones, y tampoco mis sacrificios.

Mis sacrificios los hice ANTES de venir a España. Mi sacrificio era estar en un lugar en el que no tenía vida social porque era demasiado diferente de quienes ahí vivían. Era estar lejos del hombre y del país que añoraba. El sacrificio para mí, terminó cuando consolidé mi relación con quien ahora es mi marido, y cuando por fin me quedó claro que mi hogar está aquí. Y ese hacer las cosas al revés me convierte en extranjera entre los extranjeros. Y a veces hasta en mi propio país.

Es triste nacer en un país que no es el tuyo. Y no es que me avergüence de ser mexicana. Al contrario. Me siento afortunada de serlo, porque a pesar de todo es un país encantador, colorido, con mucho sentido del humor y, a su manera, con mucha humanidad. Eso me hace feliz y orgullosa. Pero durante 28 años me fue imposible convertirme en parte del entorno.

Y así como es triste nacer en un país que no es el tuyo, me siento afortunada de haber en contrado un huequito feliz para mí en el mundo. Aunque de vez en cuando, aunque sea por unos minutos, me vuelva a colocar el chaleco ese de mil toneladas que cargamos todos los extranjeros en algún momento dado.

Hoy he dejado de ser extranjera. Lo que nunca dejaré de ser es mexicana y eso me llena de tranquilidad. =)

Un besito a todos los extranjeros. Dos a quienes nos tratan bien. Y tres a quienes tienen que luchar un montón por sobrevivir.

martes, 14 de octubre de 2008

UNIDADES

Aunque soy de extranjia, hace ya muchos años que se inventaron las "cajas rápidas". Esas escasas cajas que existen en algunos súpermercados grandes en las que se supone que, cuando traes pocas cosas, te vas a ellas para no tener que esperar a nadie que traiga el carrito lleno.

Desde que yo tengo uso de razón, las mencionadas cajas aceptan un máximo de 10 artículos. Y yo, al igual que otro señor con el que tuve contacto esta mañana, entendemos por 10 artículos 10 cosas, 10 objetos de compra. En el caso que hoy nos ocupa, el cartel concretamente dice "máximo 10 UNIDADES".

Cuando yo llegué a la susodicha caja, un viejito acababa de descargar un carrito. No traía demasiadas cosas, pero evidentemente había puesto ahí más de 10 artículos. La cajera los cuenta y le dice que son más de 10. Yo creo que el viejito ni siquiera se había dado cuenta de que era una caja de esas. Mucha gente no ve el susodicho cartel, que está colgado en lo alto de la misma. La verdad es que no es muy cantoso que digamos.

El caso es que el viejito terminó por resignarse y estaba disponiéndose a devolver las cosas a su carrito para pagar en otra caja, cuando otro viejito que estaba delante de mí le aclaró que llevaba MENOS de 10 artículos, ya que al llevar 2 ó más artículos iguales, éstos contaban como "una unidad". Entonces, la cajera va y le pregunta a otra cajera sobre el tema. Yo vi a la otra cajera señalar cosas, y supuse que le aclararía que cada cosa es una unidad. Sin embargo, el viejito que estaba detrás de mí (aparentemente por las mañanas son los viejitos quienes hacen la compra, ya que por lo visto estaba yo rodeada de ellos) empezó a alegar que no, que cada cosa cuenta como unidad, con lo que yo estaba de acuerdo. Y entonces el viejito de adelante le dice que no, que él y su mujer llevan años comprando ahí y que siempre les toman los artículos similares como unidad.

Yo argumenté, aunque con poco éxito, he de confesarlo, que la idea de esas cajas es que, quienes llevamos pocas cosas, no tengamos que esperar a que les cobren a quienes llevan el carrito lleno. Por lo tanto, la cosa de que artículos iguales forman una unidad, rompe un poco con la idea de esas cajas, ya que eso implicaría que yo podría llenar mi carrito de artículos similares y meterme por esa caja con toda la impunidad...

Pues el viejito que defendía la teoría de los artículos similares, clavado él, fue al Centro de Atención al Cliente y preguntó por el tema. Volvió y le alegó al viejito que estaba detrás de mí que fuera él a preguntar, que le acababan de confirmar que lo que él decía era lo cierto... Con lo cual, el viejito que estaba detrás de mí alegaba que entonces tienen que cambiar el cartel.

Pero yo voy más allá y digo que, entonces también tendrían que ponerse de acuerdo con los de Carrefour, que cada dos por tres ponen su promoción esa de "3 x 2" y aclaran: "Usted paga dos, y la tercera UNIDAD le sale grátis".

La gran conclusión es que me parece lamentable que, en el país cuna del español, la gente cada vez se comunica peor y saben menos de cómo se utiliza el idioma.

Un besito a quienes tienen problemas con las unidades. Dos a los que tienen problemas con el idioma. Esos sí que necesitan un chingo de ayuda. Que los aliens nos agarren confesados!!!

jueves, 25 de septiembre de 2008

DÓNDE ESTÁ HOUSE???

Ayer, cita inevitable con la dismenorrea, no me quedó más remedio que lidiar gran parte del día con la variopinta programación televisiva. Como era tan amena y enriquecedora, me vi obligada a poner por un rato el VH1. En la programación incluyeron el video de Annie Lennox Walking on broken glass. De pronto, volteo a la tele y me pregunto: "A ese güey dónde lo he visto yo???". Después de varias escenas me cae la respuesta: "Coño!!! Pero si es Jaus!!!". Pues eso. Que aquí les cuelgo el video, a ver si encuentran al simpático Hugh Laurie. El otro famoso es John Malkovich. =)
Para ver el video, pinchar en el nombre de la canción. Estos mamones de Sony -supongo que son ellos- han bloqueado TODAS las reproducciones externas de los videos de la diva en Youtube. Así que me es imposible colgarles aquí el video, a menos que lo cace yo en la tele, lo grabe y lo suba. Mucho currelo. Va a ser que no. Y luego falta que no vayan y me bloqueén a mí mi propio video...
Un besito a los que encuentren a Jaus. Dos a los que encuentren a Hugh Laurie. xD
...Y a quienes no encuentren a nadie, por favor, vean un poco más de tele!!!

lunes, 4 de agosto de 2008

OFICIALMENTE INVENTADA


La tortilla de calabacín. Y no es que tenga nada en contra de la tortilla de patata, gran tesoro de la gastronomía española. Pero cuando llevas años luchando contra los kilos que se van amontonando en tu parte media, dedicas gran parte de tu tiempo a la búsqueda de nuevas versiones culinarias menos calóricas.

Así que hoy, aquí, declaro oficialmente inventada la tortilla de calabacín. Con poco aceite y cero carbohidratos. Un poco acuosa al partirla, pero nada que no se arregle escurriendo el plato un poco sobre un tazón. =)

Un besito a los propensos a las redondeces, como yo. Dos a los que están a dieta, pa' subir la moral.

jueves, 24 de julio de 2008

NUEVAS TÉCNICAS DE VENTA

Me llaman de una "editorial" y me ofrecen un libro de cocina a cambio de 3 euros de "gastos de envío" y contestar una encuesta. Digo, 3 euros por un libro, bien. Anteriormente ya les había "aceptado" el envío de una colección de Benito Pérez Galdós, por más o menos la misma módica cantidad.

Me llama el vendedor para confirmar que estoy en casa y a los pocos minutos llega. Huele a acalorado y a cigarro. Mal rollo. Pero bueno. Va bien vestido. Me dice que “necesita una mesa” para hacerme la encuesta, así que sin otro remedio lo invito a pasar a la cocina.

Me entrega el libro de cocina prometido “y un cedé de mi parte” con música clásica. El libro no está nada mal. Tiene muchas recetas que parecen ligeras, buena presentación y buenas ilustraciones.

Y comienza la encuesta. Primero te llevan al huerto para que contestes que prefieres que las empresas inviertan en hacerte descuentos por sus productos y en regalos, en lugar de hacerlo en publicidad. Luego, una vez que estás convencido de que las empresas que invierten en ti son cojonudas, te enseñan un “catálogo” con artículos diversos. ¿?

Me costó un buen rato entender el porqué del susodicho catálogo. Se suponía que tú tenías que decir los regalos que te son más atractivos para una supuesta “feria” que la editorial va a montar en conocido centro comercial y en la que dará esos supuestos regalos a la gente que compre alguna de sus colecciones. Y te anotan los 3 que más te gustaron.

Luego te enseñan las colecciones que van a vender y te piden que elijas 2. Y luego te dicen lo que esas 2 colecciones y CINCO de los regalos te costarían en la susodicha feria. Y entonces te los venden a ti a “precio especial”. Como es de esperar, te muestras renuente (el precio final es bastante gordo) y entonces el vendedor te dice: “Mira, me bajo los pantalones y te dejo el precio para una persona de 80 años. Te descuento 600 euros de golpe
.

Acto seguido, se inicia una discusión acerca de si es una chorrada que yo no me baje del burro e insista en que tengo que consultar con mi marido una compra de semejante calibre (una cantidad que me permite ampliamente hacer una visita a mi familia, en México), dado que es él quién se levanta temprano todos los días para conseguir el sacrosanto sueldo que nos mantiene a ambos con tanta dignidad.

Al final, el vendedor con cara de derrota, accede a dejarme su número de teléfono para que yo le llame hoy, si es que me decido a sucumbir a sus encantos “porque tiene que ser hoy. Otro día ya no”.

Y, según van pasando las horas, me voy dando cuenta del porqué de su insistencia en hacerme firmar en el acto: cada vez que lo pienso me voy dando más cuenta de que me están vendiendo cosas que no necesito. El precio es en verdad estupendo. Una ganga. Eso no lo niego. Pero me estaban convenciendo de comprar cosas que no estaban ni siquiera en la lista de mis antojos más superficiales.

Al final me queda la duda de si la susodicha editorial vende en verdad colecciones literarias o si vende artículos varios disfrazados de literatura. =/

viernes, 18 de julio de 2008

OYSHO: USTED NO SABE PONERSE LAS BRAGAS


O al menos eso es lo que yo entiendo ante la frase de “Las bragas han sido usadas de manera defectuosa”. Hagamos un recuento: ¿me las he puesto en la cabeza, a manera de gorrito? No. ¿He intentado usarlas de chaleco? Tampoco. Yo simplemente las usaba por SEGUNDA ocasión, cuando me surgió la necesidad de ir al baño, cosa que, hasta donde tengo entendido, es normal. Cuando terminé de hacer lo mío, procedí a subírmelas, tal y como lo he venido haciendo durante más o menos 33 años (no recuerdo exactamente cuándo fue que dejé de usar pañales, pero siendo conservadores, pongamos que hace 32 años que me pongo los calzones yo solita). Fue durante dicho proceso cuando mi pulgar izquierdo se introdujo en un agujero de aproximadamente 5 centímetros. ¡Será cabrón!

Después de una larga historia con la tienda en cuestión, “enviaron la prenda a producto” y unos días después, por teléfono, me comunicaron que “la prenda no tiene tara. Ocurre que ha sido usada de manera defectuosa”.

A mi entender, los expertos de Oysho acaban de determinar que yo soy idiota. O retrasada mental. O irremediablemente incapacitada para usar bragas.

Repasemos: Las bragas en España, o los calzones en México, sirven primordialmente para tapar y proteger la zona del pubis. Entonces, uno mete las piernas por sendos agujeros y procede a subir la prenda hasta que ésta choca con el pubis, y la parte superior queda a la altura de la cadera o de la cintura, según. Y, que yo sepa, toda esta operación se realiza con las manos, sujetando la prenda con los dedos. Que alguien me diga, por favor, si estoy equivocada. Porque hasta ahora siempre lo he hecho así. Y en mis 35 añejos de vida nunca había roto unos calzones. Y cargármelos en la segunda puesta, de verdad que me tiene alucinada.

Busco en Google “Cómo ponerse unas bragas. Digo, ya que alguien fue tan amable de decir “cómo abrir una caja fuerte”, quizá me encuentre una respuesta a mi problema.

Lo primero que me encuentro es el blog de un tal Rafael Reig, quien estudió Letras (como yo) y tiene publicadas varias novelas. Y ante la frase de “Luego se pone las bragas por los pies” leída en una novela de un tal John Updike se pregunta si hay otra manera de ponérselas… Y es lo más cercano a una instrucción que encuentro bajo esa búsqueda. Así que procedo a buscar “Cómo usar unas bragas”. Me encuentro primero con una persona que critica a una mujer de la farándula por no llevarlas y luego critica a otra por llevar un tanga en color carne, alegando que sí que se nota y que una no tiene que andar por ahí enseñando la ropa interior porque a nadie le interesa. El susodicho blog cuenta ya con 23 mil visitas.

Sigo bajando y me encuentro con un artículo de Telemundo, en Yahoo, en el que te instruyen acerca de cómo ordenar tu cajón de la ropa interior, pero no de cómo usarla…

Continuamos con otro blog en el que afirman que Britney Spears “ya aprendió a usar bragas”. O sea, que o de verdad es algo muy complicado o la Spears es idiota, como yo. Sólo que ella ya aprendió y yo no, así que me lleva ventaja. También me encuentro un tutorial de costura y un comentario en algún foro de una que afirma que su chico usa tanga. De momento, ningún manual.

Desesperada, acudo a la RAE. Busco “braga” y me encuentro lo siguiente:

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braga1.


(Del galolat. braca, quizá de or. germ.).
1. f. Prenda interior femenina e infantil, que cubre desde la parte inferior del tronco y tiene dos aberturas en las piernas. U. m. en pl. con el mismo significado que en sing.
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Bueno, ahí dice que se ponen por las piernas, pero eso no aclara en dónde está el uso defectuoso de las mismas, en mi caso.

También acudo a la página de Oysho, para ver si me aclaran algo. Pero nada. Tienen instrucciones para el cuidado de las prendas, mismas que he seguido. Pero en ningún lugar dicen “cómo usarlas correctamente”. Las prendas tampoco cuentan con un instructivo en la etiqueta. ¿Alguien sabe de algún cursillo? Porque yo, francamente me estoy replanteando lo de tener hijos: Si yo misma no sé cómo ponerme las bragas correctamente, ¿cómo les voy a enseñar a ellos a hacerlo? Vivo en un sinvivir. =/

Un besito a los que saben ponerse los calzones como Dios manda. Dos a los que no. ¿Formamos una asociación? =)

jueves, 5 de junio de 2008

ESTENOPEICAS



En la escuela donde estudio fotografía se acaba de realizar un concurso de fotos estenopeicas y participé con éstas dos que ven aquí arriba. Dudo mucho que gane nada, porque la competencia es muy fuerte. Hay gente que se lo ha currado mucho y he visto por ahí grandes fotografías.

Pero eso no quita que yo me sienta orgullosa de las mías. Tienen la distinción de ser mis dos únicos intentos. La mayoría hicieron un montón de fotos y muchas de ellas salieron mal. Así que para haber hecho sólo dos el último día y perdiendo el trasero, las mías no están nada mal.

Y, para quienes desconocen por completo el tema, a continuación la cátedra: Una cámara estenopeica es de fabricación casera. A una caja de cartón cualquiera (también se pueden fabricar con una lata, con la diferencia de que las fotos quedan un poco angulares) la pintamos de negro por dentro y le hacemos un orificio mediano tirando a pequeño, en el que se colocará un trozo de lata de refresco que se habrá horadado con una broca muy fina, recomendable 4 milímetros. Y ese pequeño agujerito es el que da nombre a la cámara, al ser denominado estenopo. Y dicho agujerito se cubre, a poder ser, con cinta aislante, ya que el color negro impide la entrada de la luz. Dicha cinta pasa a ser el obturador de nuestra cámara.

Después se hacen unas mediciones y se aplican un par de fórmulas para determinar el diafragma de la cámara, de manera que con la ayuda de una cámara réflex podemos calcular el tiempo idóneo de nuestra fotografía.

Para hacer la foto, simplemente hay que pegar un papel fotográfico en la tapa, colocarla apuntando hacia donde queremos, medir con la réflex y retirar la cinta aislante. Una vez que ha pasado el tiempo que según nosotros es el suficiente para que se imprima una imagen en el papel, colocamos de nuevo la cinta aislante y podemos proceder a revelar el papel.

En el caso de las fotos que aquí observamos, dicho papel presentaba una imagen en negativo. Así que ha sido escaneado y trabajado en Photoshop hasta llegar a la imagen actual.

Lo dicho. Este viernes se dará a conocer el veredicto del jurado y se hará una presentación digital de todas las fotos presentadas al concurso. Supongo que habrá correspondiente bebercio como acompañamiento a tan célebre ocasión.

Un besito a los que toman fotografías. Dos a quienes las comparten. =)

miércoles, 4 de junio de 2008

BRAZO DE SEÑORA POZOLERA

Mi primo Bola solía decir que le iba a quedar “brazo de señora pozolera” cuando hacía algún esfuerzo grande con un solo brazo. La señora pozolera es la que vende pozole y, curiosamente, suelen ser regordetas y con unos brazos, digamos, muy protuberantes.

El caso es que llevo desde el lunes con el brazo derecho así, debido al estreno de la Wii del sobrino de Juanjo, en Burgos. Un par de partidas al tennis me garantizaron las más grandes agujetas (no hay palabra que traduzca eso al mexicano. Se le llaman “agujetas” al dolor que se produce cuando haces mucho ejercicio) que he tenido nunca en el brazo derecho. Pesa como una tonelada y me impide hacer mis labores con normalidaT y, sobre todo, con diligencia.

Menos mal que el futbolito al final tuvo más éxito que la consola en cuestión. Al final parece que la tradición siempre vence a las nuevas tecnologías. Donde esté un futbolito que se quite todo lo demás. =)
Un besito a los que tienen futbolito. A los que tienen Wii ninguno, por díscolos y no invitar. >_<

domingo, 1 de junio de 2008

AMIGOS VERDADEROS




Como dejé entrever en mi anterior relato, mis nuevos amigos recorrieron un montón de kilómetros para verme y celebrar mi cumpleaños. Marbella, Málaga, Galicia, Murcia, Madrid y Santander se reunieron en Vitoria en un puente muy jugoso de mayo.

Para mí ya era un gran regalo que todos hicieran el esfuerzo de venir a pasar unos días juntos, pero los regalos fluyeron todo el fin de semana. La primera tarde, Nocturna me alegró la vida con un libro de cocina murciana. Pocas veces un regalo me ha hecho tanta ilusión y este año han sido todos como muy esmerados. Ya estrené el libro con unas sardinas al horno. Esa misma noche, en casa de Mer, picando un poco fluyeron otro par de regalos: un juego de cuchillos de buena casa, que también me hicieron brincar de gusto y que son obra y milagro de mi buen amigo Calavera, y una cadena de ovejitas que sirven para recoger unas cortinas que todavía no tenemos pero que algún día pondremos y que harán que Mer brille con luz propia.

Algunos con mucho aguante hicimos al día siguiente una visita a las obras de la
Catedral de Vitoria y por la noche hubo cena en un céntrico y tradicional restaurante. Y ahí fluyeron más regalos, esta vez grupales: un juego de cojines y un par de mantas a juego, todo de “mi color” (el morado y todas sus variantes). Y también un rebaño de ovejitas de la Botica de la Abuela.

Todos los regalos me hicieron muchísima ilusión. Pero más que por los regalos en sí, por la atención que todos pusieron al conseguirlos. Porque es evidente que me conocen y que no hicieron regalos por compromiso, sino por gusto. De verdad que da un gusto enorme ver tanto cariño y tanta atención.

De Santander llegaron unas pulseritas de cuero con perlitas para todas, pero reservaron la de “mi color” para mí (el resto se rifaron).
Hubo canciones, risas, problemas con mi súpergrifotérmico con el que más de alguno invirtió muchos minutos intentando averiguar cómo funciona, mucha comida… Pero, sobre todo, hubo mucho cariño y complicidad.


Y así estoy ahora llena de cosas que me recuerdan que gente de toda España me quiere y que todos ellos son capaces de viajar un montón de kilómetros nomás para celebrar un día que es importante para mí. Y entonces vivo en directo el verdadero sentido y significado de la amistad. Somos un grupo grande y todos tenemos nuestras vidas y estamos liados y ocupados. Pero estamos ahí y lo sabemos. Todos para todos. Cuando alguno está de bajón los otros salimos al quite para subirle un poco el ánimo.

Cada vez que nos reunimos nunca sabemos cuándo será la próxima vez, aunque siempre hay varias ideas pululando por el ambiente.

Pero esta última vez fue especial, no porque fue mi cumpleaños, sino porque fue la primera vez que estuvimos quienes verdaderamente formamos el grupo, sin “adicionales” y eso permitió que todos nos relajáramos y lo pasáramos verdaderamente bien.

Los vitorianos intentamos amenizar la velada de los visitantes llevándolos al nacimiento del Nervión. Hicimos un paseo-caminata hasta el balcón que hay ahí y estuvimos un rato reponiendo fuerzas para el regreso. Fue un día muy agradable que incluyó exploración en la zona que tiene un riachuelo con renacuajos y demás fauna local. Los niños asistentes lo pasaron realmente bien.

La despedida fue muy emotiva. Por supuesto, no queríamos separarnos y los primeros días después de que todo vuelve a la “normalidad” son más bien dolorosos. Siempre nos quedamos con ganas de más.

En fin. Esta vez nos demostramos que somos capaces de mantener las reuniones en secreto (cosa extremo difícil, dado que la mayor parte de nuestra relación es a través blogs y foros de Internet) y, sobre todo, comprobamos que somos un estupendo grupo de amigas. Somos afortunadas. Yo soy afortunada de haber tenido un cumpleaños digno de enmarcarse. Y, sobre todo, de ser parte de este genial grupo de loc@s.

Un besito a los que ya cumplieron años. A los que están por cumplir, 2.