martes, 14 de octubre de 2008

UNIDADES

Aunque soy de extranjia, hace ya muchos años que se inventaron las "cajas rápidas". Esas escasas cajas que existen en algunos súpermercados grandes en las que se supone que, cuando traes pocas cosas, te vas a ellas para no tener que esperar a nadie que traiga el carrito lleno.

Desde que yo tengo uso de razón, las mencionadas cajas aceptan un máximo de 10 artículos. Y yo, al igual que otro señor con el que tuve contacto esta mañana, entendemos por 10 artículos 10 cosas, 10 objetos de compra. En el caso que hoy nos ocupa, el cartel concretamente dice "máximo 10 UNIDADES".

Cuando yo llegué a la susodicha caja, un viejito acababa de descargar un carrito. No traía demasiadas cosas, pero evidentemente había puesto ahí más de 10 artículos. La cajera los cuenta y le dice que son más de 10. Yo creo que el viejito ni siquiera se había dado cuenta de que era una caja de esas. Mucha gente no ve el susodicho cartel, que está colgado en lo alto de la misma. La verdad es que no es muy cantoso que digamos.

El caso es que el viejito terminó por resignarse y estaba disponiéndose a devolver las cosas a su carrito para pagar en otra caja, cuando otro viejito que estaba delante de mí le aclaró que llevaba MENOS de 10 artículos, ya que al llevar 2 ó más artículos iguales, éstos contaban como "una unidad". Entonces, la cajera va y le pregunta a otra cajera sobre el tema. Yo vi a la otra cajera señalar cosas, y supuse que le aclararía que cada cosa es una unidad. Sin embargo, el viejito que estaba detrás de mí (aparentemente por las mañanas son los viejitos quienes hacen la compra, ya que por lo visto estaba yo rodeada de ellos) empezó a alegar que no, que cada cosa cuenta como unidad, con lo que yo estaba de acuerdo. Y entonces el viejito de adelante le dice que no, que él y su mujer llevan años comprando ahí y que siempre les toman los artículos similares como unidad.

Yo argumenté, aunque con poco éxito, he de confesarlo, que la idea de esas cajas es que, quienes llevamos pocas cosas, no tengamos que esperar a que les cobren a quienes llevan el carrito lleno. Por lo tanto, la cosa de que artículos iguales forman una unidad, rompe un poco con la idea de esas cajas, ya que eso implicaría que yo podría llenar mi carrito de artículos similares y meterme por esa caja con toda la impunidad...

Pues el viejito que defendía la teoría de los artículos similares, clavado él, fue al Centro de Atención al Cliente y preguntó por el tema. Volvió y le alegó al viejito que estaba detrás de mí que fuera él a preguntar, que le acababan de confirmar que lo que él decía era lo cierto... Con lo cual, el viejito que estaba detrás de mí alegaba que entonces tienen que cambiar el cartel.

Pero yo voy más allá y digo que, entonces también tendrían que ponerse de acuerdo con los de Carrefour, que cada dos por tres ponen su promoción esa de "3 x 2" y aclaran: "Usted paga dos, y la tercera UNIDAD le sale grátis".

La gran conclusión es que me parece lamentable que, en el país cuna del español, la gente cada vez se comunica peor y saben menos de cómo se utiliza el idioma.

Un besito a quienes tienen problemas con las unidades. Dos a los que tienen problemas con el idioma. Esos sí que necesitan un chingo de ayuda. Que los aliens nos agarren confesados!!!

jueves, 25 de septiembre de 2008

DÓNDE ESTÁ HOUSE???

Ayer, cita inevitable con la dismenorrea, no me quedó más remedio que lidiar gran parte del día con la variopinta programación televisiva. Como era tan amena y enriquecedora, me vi obligada a poner por un rato el VH1. En la programación incluyeron el video de Annie Lennox Walking on broken glass. De pronto, volteo a la tele y me pregunto: "A ese güey dónde lo he visto yo???". Después de varias escenas me cae la respuesta: "Coño!!! Pero si es Jaus!!!". Pues eso. Que aquí les cuelgo el video, a ver si encuentran al simpático Hugh Laurie. El otro famoso es John Malkovich. =)
Para ver el video, pinchar en el nombre de la canción. Estos mamones de Sony -supongo que son ellos- han bloqueado TODAS las reproducciones externas de los videos de la diva en Youtube. Así que me es imposible colgarles aquí el video, a menos que lo cace yo en la tele, lo grabe y lo suba. Mucho currelo. Va a ser que no. Y luego falta que no vayan y me bloqueén a mí mi propio video...
Un besito a los que encuentren a Jaus. Dos a los que encuentren a Hugh Laurie. xD
...Y a quienes no encuentren a nadie, por favor, vean un poco más de tele!!!

lunes, 4 de agosto de 2008

OFICIALMENTE INVENTADA


La tortilla de calabacín. Y no es que tenga nada en contra de la tortilla de patata, gran tesoro de la gastronomía española. Pero cuando llevas años luchando contra los kilos que se van amontonando en tu parte media, dedicas gran parte de tu tiempo a la búsqueda de nuevas versiones culinarias menos calóricas.

Así que hoy, aquí, declaro oficialmente inventada la tortilla de calabacín. Con poco aceite y cero carbohidratos. Un poco acuosa al partirla, pero nada que no se arregle escurriendo el plato un poco sobre un tazón. =)

Un besito a los propensos a las redondeces, como yo. Dos a los que están a dieta, pa' subir la moral.

jueves, 24 de julio de 2008

NUEVAS TÉCNICAS DE VENTA

Me llaman de una "editorial" y me ofrecen un libro de cocina a cambio de 3 euros de "gastos de envío" y contestar una encuesta. Digo, 3 euros por un libro, bien. Anteriormente ya les había "aceptado" el envío de una colección de Benito Pérez Galdós, por más o menos la misma módica cantidad.

Me llama el vendedor para confirmar que estoy en casa y a los pocos minutos llega. Huele a acalorado y a cigarro. Mal rollo. Pero bueno. Va bien vestido. Me dice que “necesita una mesa” para hacerme la encuesta, así que sin otro remedio lo invito a pasar a la cocina.

Me entrega el libro de cocina prometido “y un cedé de mi parte” con música clásica. El libro no está nada mal. Tiene muchas recetas que parecen ligeras, buena presentación y buenas ilustraciones.

Y comienza la encuesta. Primero te llevan al huerto para que contestes que prefieres que las empresas inviertan en hacerte descuentos por sus productos y en regalos, en lugar de hacerlo en publicidad. Luego, una vez que estás convencido de que las empresas que invierten en ti son cojonudas, te enseñan un “catálogo” con artículos diversos. ¿?

Me costó un buen rato entender el porqué del susodicho catálogo. Se suponía que tú tenías que decir los regalos que te son más atractivos para una supuesta “feria” que la editorial va a montar en conocido centro comercial y en la que dará esos supuestos regalos a la gente que compre alguna de sus colecciones. Y te anotan los 3 que más te gustaron.

Luego te enseñan las colecciones que van a vender y te piden que elijas 2. Y luego te dicen lo que esas 2 colecciones y CINCO de los regalos te costarían en la susodicha feria. Y entonces te los venden a ti a “precio especial”. Como es de esperar, te muestras renuente (el precio final es bastante gordo) y entonces el vendedor te dice: “Mira, me bajo los pantalones y te dejo el precio para una persona de 80 años. Te descuento 600 euros de golpe
.

Acto seguido, se inicia una discusión acerca de si es una chorrada que yo no me baje del burro e insista en que tengo que consultar con mi marido una compra de semejante calibre (una cantidad que me permite ampliamente hacer una visita a mi familia, en México), dado que es él quién se levanta temprano todos los días para conseguir el sacrosanto sueldo que nos mantiene a ambos con tanta dignidad.

Al final, el vendedor con cara de derrota, accede a dejarme su número de teléfono para que yo le llame hoy, si es que me decido a sucumbir a sus encantos “porque tiene que ser hoy. Otro día ya no”.

Y, según van pasando las horas, me voy dando cuenta del porqué de su insistencia en hacerme firmar en el acto: cada vez que lo pienso me voy dando más cuenta de que me están vendiendo cosas que no necesito. El precio es en verdad estupendo. Una ganga. Eso no lo niego. Pero me estaban convenciendo de comprar cosas que no estaban ni siquiera en la lista de mis antojos más superficiales.

Al final me queda la duda de si la susodicha editorial vende en verdad colecciones literarias o si vende artículos varios disfrazados de literatura. =/

viernes, 18 de julio de 2008

OYSHO: USTED NO SABE PONERSE LAS BRAGAS


O al menos eso es lo que yo entiendo ante la frase de “Las bragas han sido usadas de manera defectuosa”. Hagamos un recuento: ¿me las he puesto en la cabeza, a manera de gorrito? No. ¿He intentado usarlas de chaleco? Tampoco. Yo simplemente las usaba por SEGUNDA ocasión, cuando me surgió la necesidad de ir al baño, cosa que, hasta donde tengo entendido, es normal. Cuando terminé de hacer lo mío, procedí a subírmelas, tal y como lo he venido haciendo durante más o menos 33 años (no recuerdo exactamente cuándo fue que dejé de usar pañales, pero siendo conservadores, pongamos que hace 32 años que me pongo los calzones yo solita). Fue durante dicho proceso cuando mi pulgar izquierdo se introdujo en un agujero de aproximadamente 5 centímetros. ¡Será cabrón!

Después de una larga historia con la tienda en cuestión, “enviaron la prenda a producto” y unos días después, por teléfono, me comunicaron que “la prenda no tiene tara. Ocurre que ha sido usada de manera defectuosa”.

A mi entender, los expertos de Oysho acaban de determinar que yo soy idiota. O retrasada mental. O irremediablemente incapacitada para usar bragas.

Repasemos: Las bragas en España, o los calzones en México, sirven primordialmente para tapar y proteger la zona del pubis. Entonces, uno mete las piernas por sendos agujeros y procede a subir la prenda hasta que ésta choca con el pubis, y la parte superior queda a la altura de la cadera o de la cintura, según. Y, que yo sepa, toda esta operación se realiza con las manos, sujetando la prenda con los dedos. Que alguien me diga, por favor, si estoy equivocada. Porque hasta ahora siempre lo he hecho así. Y en mis 35 añejos de vida nunca había roto unos calzones. Y cargármelos en la segunda puesta, de verdad que me tiene alucinada.

Busco en Google “Cómo ponerse unas bragas. Digo, ya que alguien fue tan amable de decir “cómo abrir una caja fuerte”, quizá me encuentre una respuesta a mi problema.

Lo primero que me encuentro es el blog de un tal Rafael Reig, quien estudió Letras (como yo) y tiene publicadas varias novelas. Y ante la frase de “Luego se pone las bragas por los pies” leída en una novela de un tal John Updike se pregunta si hay otra manera de ponérselas… Y es lo más cercano a una instrucción que encuentro bajo esa búsqueda. Así que procedo a buscar “Cómo usar unas bragas”. Me encuentro primero con una persona que critica a una mujer de la farándula por no llevarlas y luego critica a otra por llevar un tanga en color carne, alegando que sí que se nota y que una no tiene que andar por ahí enseñando la ropa interior porque a nadie le interesa. El susodicho blog cuenta ya con 23 mil visitas.

Sigo bajando y me encuentro con un artículo de Telemundo, en Yahoo, en el que te instruyen acerca de cómo ordenar tu cajón de la ropa interior, pero no de cómo usarla…

Continuamos con otro blog en el que afirman que Britney Spears “ya aprendió a usar bragas”. O sea, que o de verdad es algo muy complicado o la Spears es idiota, como yo. Sólo que ella ya aprendió y yo no, así que me lleva ventaja. También me encuentro un tutorial de costura y un comentario en algún foro de una que afirma que su chico usa tanga. De momento, ningún manual.

Desesperada, acudo a la RAE. Busco “braga” y me encuentro lo siguiente:

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braga1.


(Del galolat. braca, quizá de or. germ.).
1. f. Prenda interior femenina e infantil, que cubre desde la parte inferior del tronco y tiene dos aberturas en las piernas. U. m. en pl. con el mismo significado que en sing.
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Bueno, ahí dice que se ponen por las piernas, pero eso no aclara en dónde está el uso defectuoso de las mismas, en mi caso.

También acudo a la página de Oysho, para ver si me aclaran algo. Pero nada. Tienen instrucciones para el cuidado de las prendas, mismas que he seguido. Pero en ningún lugar dicen “cómo usarlas correctamente”. Las prendas tampoco cuentan con un instructivo en la etiqueta. ¿Alguien sabe de algún cursillo? Porque yo, francamente me estoy replanteando lo de tener hijos: Si yo misma no sé cómo ponerme las bragas correctamente, ¿cómo les voy a enseñar a ellos a hacerlo? Vivo en un sinvivir. =/

Un besito a los que saben ponerse los calzones como Dios manda. Dos a los que no. ¿Formamos una asociación? =)

jueves, 5 de junio de 2008

ESTENOPEICAS



En la escuela donde estudio fotografía se acaba de realizar un concurso de fotos estenopeicas y participé con éstas dos que ven aquí arriba. Dudo mucho que gane nada, porque la competencia es muy fuerte. Hay gente que se lo ha currado mucho y he visto por ahí grandes fotografías.

Pero eso no quita que yo me sienta orgullosa de las mías. Tienen la distinción de ser mis dos únicos intentos. La mayoría hicieron un montón de fotos y muchas de ellas salieron mal. Así que para haber hecho sólo dos el último día y perdiendo el trasero, las mías no están nada mal.

Y, para quienes desconocen por completo el tema, a continuación la cátedra: Una cámara estenopeica es de fabricación casera. A una caja de cartón cualquiera (también se pueden fabricar con una lata, con la diferencia de que las fotos quedan un poco angulares) la pintamos de negro por dentro y le hacemos un orificio mediano tirando a pequeño, en el que se colocará un trozo de lata de refresco que se habrá horadado con una broca muy fina, recomendable 4 milímetros. Y ese pequeño agujerito es el que da nombre a la cámara, al ser denominado estenopo. Y dicho agujerito se cubre, a poder ser, con cinta aislante, ya que el color negro impide la entrada de la luz. Dicha cinta pasa a ser el obturador de nuestra cámara.

Después se hacen unas mediciones y se aplican un par de fórmulas para determinar el diafragma de la cámara, de manera que con la ayuda de una cámara réflex podemos calcular el tiempo idóneo de nuestra fotografía.

Para hacer la foto, simplemente hay que pegar un papel fotográfico en la tapa, colocarla apuntando hacia donde queremos, medir con la réflex y retirar la cinta aislante. Una vez que ha pasado el tiempo que según nosotros es el suficiente para que se imprima una imagen en el papel, colocamos de nuevo la cinta aislante y podemos proceder a revelar el papel.

En el caso de las fotos que aquí observamos, dicho papel presentaba una imagen en negativo. Así que ha sido escaneado y trabajado en Photoshop hasta llegar a la imagen actual.

Lo dicho. Este viernes se dará a conocer el veredicto del jurado y se hará una presentación digital de todas las fotos presentadas al concurso. Supongo que habrá correspondiente bebercio como acompañamiento a tan célebre ocasión.

Un besito a los que toman fotografías. Dos a quienes las comparten. =)

miércoles, 4 de junio de 2008

BRAZO DE SEÑORA POZOLERA

Mi primo Bola solía decir que le iba a quedar “brazo de señora pozolera” cuando hacía algún esfuerzo grande con un solo brazo. La señora pozolera es la que vende pozole y, curiosamente, suelen ser regordetas y con unos brazos, digamos, muy protuberantes.

El caso es que llevo desde el lunes con el brazo derecho así, debido al estreno de la Wii del sobrino de Juanjo, en Burgos. Un par de partidas al tennis me garantizaron las más grandes agujetas (no hay palabra que traduzca eso al mexicano. Se le llaman “agujetas” al dolor que se produce cuando haces mucho ejercicio) que he tenido nunca en el brazo derecho. Pesa como una tonelada y me impide hacer mis labores con normalidaT y, sobre todo, con diligencia.

Menos mal que el futbolito al final tuvo más éxito que la consola en cuestión. Al final parece que la tradición siempre vence a las nuevas tecnologías. Donde esté un futbolito que se quite todo lo demás. =)
Un besito a los que tienen futbolito. A los que tienen Wii ninguno, por díscolos y no invitar. >_<

domingo, 1 de junio de 2008

AMIGOS VERDADEROS




Como dejé entrever en mi anterior relato, mis nuevos amigos recorrieron un montón de kilómetros para verme y celebrar mi cumpleaños. Marbella, Málaga, Galicia, Murcia, Madrid y Santander se reunieron en Vitoria en un puente muy jugoso de mayo.

Para mí ya era un gran regalo que todos hicieran el esfuerzo de venir a pasar unos días juntos, pero los regalos fluyeron todo el fin de semana. La primera tarde, Nocturna me alegró la vida con un libro de cocina murciana. Pocas veces un regalo me ha hecho tanta ilusión y este año han sido todos como muy esmerados. Ya estrené el libro con unas sardinas al horno. Esa misma noche, en casa de Mer, picando un poco fluyeron otro par de regalos: un juego de cuchillos de buena casa, que también me hicieron brincar de gusto y que son obra y milagro de mi buen amigo Calavera, y una cadena de ovejitas que sirven para recoger unas cortinas que todavía no tenemos pero que algún día pondremos y que harán que Mer brille con luz propia.

Algunos con mucho aguante hicimos al día siguiente una visita a las obras de la
Catedral de Vitoria y por la noche hubo cena en un céntrico y tradicional restaurante. Y ahí fluyeron más regalos, esta vez grupales: un juego de cojines y un par de mantas a juego, todo de “mi color” (el morado y todas sus variantes). Y también un rebaño de ovejitas de la Botica de la Abuela.

Todos los regalos me hicieron muchísima ilusión. Pero más que por los regalos en sí, por la atención que todos pusieron al conseguirlos. Porque es evidente que me conocen y que no hicieron regalos por compromiso, sino por gusto. De verdad que da un gusto enorme ver tanto cariño y tanta atención.

De Santander llegaron unas pulseritas de cuero con perlitas para todas, pero reservaron la de “mi color” para mí (el resto se rifaron).
Hubo canciones, risas, problemas con mi súpergrifotérmico con el que más de alguno invirtió muchos minutos intentando averiguar cómo funciona, mucha comida… Pero, sobre todo, hubo mucho cariño y complicidad.


Y así estoy ahora llena de cosas que me recuerdan que gente de toda España me quiere y que todos ellos son capaces de viajar un montón de kilómetros nomás para celebrar un día que es importante para mí. Y entonces vivo en directo el verdadero sentido y significado de la amistad. Somos un grupo grande y todos tenemos nuestras vidas y estamos liados y ocupados. Pero estamos ahí y lo sabemos. Todos para todos. Cuando alguno está de bajón los otros salimos al quite para subirle un poco el ánimo.

Cada vez que nos reunimos nunca sabemos cuándo será la próxima vez, aunque siempre hay varias ideas pululando por el ambiente.

Pero esta última vez fue especial, no porque fue mi cumpleaños, sino porque fue la primera vez que estuvimos quienes verdaderamente formamos el grupo, sin “adicionales” y eso permitió que todos nos relajáramos y lo pasáramos verdaderamente bien.

Los vitorianos intentamos amenizar la velada de los visitantes llevándolos al nacimiento del Nervión. Hicimos un paseo-caminata hasta el balcón que hay ahí y estuvimos un rato reponiendo fuerzas para el regreso. Fue un día muy agradable que incluyó exploración en la zona que tiene un riachuelo con renacuajos y demás fauna local. Los niños asistentes lo pasaron realmente bien.

La despedida fue muy emotiva. Por supuesto, no queríamos separarnos y los primeros días después de que todo vuelve a la “normalidad” son más bien dolorosos. Siempre nos quedamos con ganas de más.

En fin. Esta vez nos demostramos que somos capaces de mantener las reuniones en secreto (cosa extremo difícil, dado que la mayor parte de nuestra relación es a través blogs y foros de Internet) y, sobre todo, comprobamos que somos un estupendo grupo de amigas. Somos afortunadas. Yo soy afortunada de haber tenido un cumpleaños digno de enmarcarse. Y, sobre todo, de ser parte de este genial grupo de loc@s.

Un besito a los que ya cumplieron años. A los que están por cumplir, 2.


martes, 29 de abril de 2008

CUMPLEAÑOS ¿SOLITARIO?


Las celebraciones en mi vida tienen un, digamos, pasado tormentoso. La primera celebración “gorda” que tuve fue mi primera comunión, con 8 años. Me compraron un vestido que me gustó un montón y mi madre me organizó un fiestón con piñatas y todo. Y yo invité a quienes consideraba mis mejores amigos de la escuela. Y no fue NINGUNO. La fiesta estaba llena de niños y gente que yo no había visto en mi vida, mis abuelos, mi hermano, mi madre y dos o tres de mis primos. Encima, que yo había querido y decidido que mi abuela cantara el Ave María y al final salió una torda de no sé dónde chingados y se puso a cantar, mientras yo me quedaba con ojos de angustia mirando a mi madre con cara de interrogación.

Esa fue la gran inauguración de lo que sería, a lo largo de mi vida, una cadena de celebraciones solitarias y fallidas. Porque hubo más cumpleaños. Alguno en el que me animé, de nuevo, a tirar la casa por la ventana. Invité un montón de gente, compré un montón de comida y al final sólo fueron 4 gatos. Gente de esa de “relleno”, que o se apuntó porque estaba ahí o que los invitaste “por compromiso”.

Tengo fotos de algún cumpleaños en el que sí que fueron mis queridos amigos, pero llegaron “por turnos”. Es decir, llegaban unos, se iban otros y así toda la tarde-noche.

Luego ya grande, en la carrera, tuve 3 ó 4 ceremonias “de reconocimiento”, por ser “mejor alumna”. O sea, por sacar buenas calificaciones. Eso implicaba casi todo 10. Y para mí eran verdaderos triunfos, porque fueron tiempos de mucho cinturón apretado (tenía dinero justo para gasolina y material escolar. No gastaba en otra cosa. El resto se me iba en pagar la colegiatura, que mantenía a duras penas con carga académica mínima y una beca del 30%) y de mucho trabajo y poco descanso. Había días en que me iba a la escuela a las 7 de la mañana y no volvía a casa hasta después de las 10 de la noche, muchas veces sin haber comido nada en todo el día (si no vuelves a casa y no tienes dinero más que para gasolina y material escolar, no te llega para comer por ahí, aunque sea unos tacos), y después de haber ido y vuelto de la uni a la estación de radio en la que trabajaba y viceversa. Pues las primeras “celebraciones” las pasé sola. Completamente sola. Ya sé que la celebración la lleva una por dentro y que el orgullo del trabajo bien hecho no te lo quita nadie. Pero es un agravio comparativo horrible que estás ahí en un auditorio lleno de gente y cuando mencionan a otros hay gente que aplaude y echa porras y cuando te nombran a ti se produce un silencio sepulcral, hasta que algún buen samaritano da el primer aplauso al ver que nadie te hace ningún caso y entonces el resto de la gente lo sigue por inercia, terminando así tu breve momento de gloria con una especie de diploma que terminará guardado en el cajón de los papeles que nunca usas…

Afortunadamente, la vida genera sus propios equilibrios. No todo fueron celebraciones fallidas. Aunque la mayoría quedaron en intentos frustrados, también se produjeron algunas muy memorables. Está aquel cumpleaños número 15; en México es “tradicional” que a las mujeres se les haga “Fiesta de 15 años”. Que es como una “presentación en sociedad” pero naca (hortera, pa’ los locales de “acá”). No importa cuánto dinero inviertas ni qué tan buen gusto tengas. Aquello siempre resulta una horterada: visten a la quinceañera en cuestión con un vestido que es una especie de intermedio entre el de la primera comunión y uno de boda, la ponen a ensayar durante meses un vals que habrá de “lucir” con un “ejército de chambelanes”, vestidos todos de “esmókin” y hacen un fiestón en un salón alquilado con músicos contratados, comida o cena de postín y todo el kit. Como si fuera una graduación o una boda, pero en versión cumpleaños. Y todos los tíos de la quinceañera se ponen hasta el gorro de borrachos y hacen el show al final con el mariachi que desquita el sueldo aguantando sus berridos, mientras las señoras, sus mujeres, aguantan estoicamente cayéndose de sueño y rogándoles que por favor se vayan ya a casa.

El caso es que mi madre, que siempre ha sido muy práctica y muy pragmática, anunció firmemente que yo no tendría semejante espectáculo, con lo cual yo me quedé tan en paz porque la verdad estaba de acuerdo. Para mí era un cumpleaños más. Y ni siquiera me molesté en organizar “algo pequeño”, dada mi experiencia anterior con las celebraciones.

Pero cuando en la secundaria mis compañeras y mis amigas fueron hablando de sus respectivas fiestas me preguntaron por la mía. Y les dije directamente que yo no tendría nada. Para mí no era ninguna tragedia, pero la mayoría de ellas era muy “tradicional”. El caso es que me organizaron un fiestón en casa de un compañero y me dijeron que nos juntábamos a hacer un trabajo. Una verdadera fiesta sorpresa. Y fueron casi todos mis compañeros. En su momento no lo asimilé muy bien. Es decir, no me cayó el veinte de que aquél fiestón genial era única y exclusivamente para mí hasta muchos años después. Y durante mucho tiempo mantuve la creencia de que si fueron todos fue porque la fiesta la organizó mi mejor amiga, que era muy popular y la más aplicada del salón. Y no porque fuera mi cumpleaños.

Luego la vida se encarga de decirte que no. Que si fueron todos fue porque de verdad querían celebrar tu cumpleaños y hacértelo pasar bien, y, tal vez, compensarte por esa madre desalmada que te dejó sin “gran celebración de quinceañera”.

Otra celebración especial fue la primera vez que volví a México, después de que me quedé a vivir en España. Mi mamá organizó “una taquiza” (también para celebrar mi cumpleaños): contrató a una señora que monta el chiringuito y sirve tacos a todo el mundo, como si fuera un “puesto”, pero sin tener que pagar. Y entonces tú te olvidas de todo. Muy práctico, la verdad. Y fue un montón de gente. Muchos amigos de mi madre de toda la vida con quienes llevo una relación cordial, algunos de mis primos y mi mejor amigo, que hizo circo, maroma y teatro, pero fue. Y estuvo un rato conmigo. Y fue una tarde muy agradable, relajada y feliz.

El caso es que, dada mi propensión a que mi organización de celebraciones terminara en NADA, dejé de celebrar mis cumpleaños. Después de la taquiza, los otros años he estado en España, casi siempre fuera de Vitoria. Juanjo siempre me lleva a algún lugar, aprovechando que es festivo en Álava. Y han sido buenos cumpleaños: un año estuvimos en Salou, en Port Aventura. Otros años hemos estado en Madrid, en una feria de seguridad informática a la que él suele ir y me lleva “de paquete” y alguna vez hemos ido al Warner. La verdad es que me gustan mucho esos parques y se pasa bien el cumpleaños ahí. Y se pasa bien el cumpleaños con Juanjo.

Este año ocurrió que a él le salió un asunto en Lisboa. Y le vi en los ojos verdadero interés de ir cuando me lo dijo. Así que le dije que no había problema, que se fuera. Que ya habría más cumpleaños para pasar juntos. En principio, para compensar me iba a ir a Alicante con una amiga. Pero al final cancelé esa misión y reorganicé mi plan; iría a comer por ahí y al cine, a ver una de esas películas a las que Juanjo no suele querer ir. Metí un libro para empezar en mi bolsa y emprendí la aventura del cumpleaños solitario. Nada más lejos de la realidad. Para empezar, el libro que elegí hablaba de los amigos que tienen los libros o de que ellos mismos representan un amigo para una persona. Y, ciertamente, el libro me hizo pasar un rato muy agradable mientras esperaba a que me trajeran mi hamburguesa y mientras me comía mi postre.

Cuando me metí al cine apagué el celular. Porque no estaba dispuesta a salir de la película si me llamaban (que seguro lo haría algún@, ya que era mi cumpleaños) y tampoco me iba a quedar a gusto si no contestaba. Así que lo mejor era no enterarme. Al salir tenía 4 mensajes de llamadas.

Al final, mi cumpleaños no fue solitario y fue genial. No hubo una gran fiesta, pero tuve un regalazo en un blog al que le tengo mucho cariño y mi hermano me hizo un diseño en flash especialmente para la ocasión que todavía me hace llorar cuando me acuerdo de él. Y jugué un rato con mi madre, que también tiene su encanto. =)

Y lo que todavía queda. Porque los amigos que he hecho aquí están compensando con creces lo que hicieron los amigos que no lo eran de mi infancia. Que se recorran muchos kilómetros para venir a celebrar conmigo tiene mucha cosa. Gracias, de verdad, a todos, por estar ahí. Soy muy afortunada.

Un gran beso,

Suza.

martes, 1 de abril de 2008

LOS PERIPLOS EN SOLITARIO



Durante mis juventudes, por necesidad, tuve que aventurarme y acostumbrarme a viajar sola. Era eso o quedarme sin ver mundo. Y la pata inquieta jala más que el miedo a viajar sola. Y aquello fue un gran descubrimiento; resulté ser una excelente compañía para mí misma y los viajes en solitario son una gran fuente para tener aventuras y conocer gente interesante.

Así viajé por Michoacán y fui al DF en donde conocí a un holandés al que le robaron la cartera en el metro y luego me hurgó todo lo hurgable, porque creyó que había sido yo la autora del hurto, y después se soltó llorando ¿?...

También así me quedé en España mientras mi familia se regresaba a México sin mí. Así me fui a Marbella y así me regresé a Vitoria, alcanzando los huesitos de quien ahora es mi marido.

Hoy he recordado todo eso porque tuve que ir a Bilbao a completar un trámite en el consulado. Para muchos ir y volver desde o hacia Bilbao supone una rutina de todos los días, ya que por estos lares es muy común que la gente viva en una ciudad y se desplace hacia otra todos los días para trabajar. Pero ese no ha sido mi caso. Así que he saboreado un montón el viaje. Sin embargo he de confesar que el disfrute de todos estos viajes solitarios seguramente no hubiera sido posible sin la tecnología actual del entretenimiento. Me refiero al Ipod, consolas portátiles y demás cacharrería.

A la ida fui disfrutando del paisaje con ovejitas y caseríos vascos en medio de las montañas mientras escuchaba la música que me gusta. Y me sentí contenta de vivir aquí y de haber tenido el valor de quedarme sola en un país extraño, sólo para perseguir mis sueños.

A la vuelta llovía mucho, así que saqué mi consola de juegos y me vine entretenida matando zombies primero y perdiendo juicios japoneses después (van dos veces que repito el maldito capítulo y no hay manera!!! Mi defendida siempre termina en el trullo!! –cárcel, pa’ los no ibéricos–). Y de pronto ya estaba de nuevo en Vitoria. Y qué gusto sentí de llegar. Me gusta vivir aquí!!! ^^

Un besito a quienes viven donde quieren. Dos a los que no han viajado nunca solos. Pa’ que sianimen!!!